domingo, 9 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia


Que tal compañeros reciban un afectuoso saludo desde la Ciudad y Puerto de Veracruz.
Recordando mi época de estudiante cuando cursé la secundaria y la preparatoria comencé a darme cuenta de mis habilidades por el aprendizaje de las Ciencias Exactas, razón por la cual se me fue formando la idea de que al finalizar la preparatoria estudiaría una carrera de ingeniería y me debatía por elegir entre Ingeniería Electrónica o Ingeniería Mecánica, finalmente me decidí por la carrera de Ingeniería Mecánica la cual curse durante el periodo comprendido de 1990 a 1994

Hasta ese momento tuve la firme idea de ejercer mi profesión en la industria porque consideraba que para eso era para lo que me había preparado, incluso llegue a criticar a algunos de mis profesores cuya formación universitaria era la de un Ingeniero y se encontraban realizando labores docentes.

En Junio de 1994 egresé del Instituto Tecnológico de Veracruz, inmediatamente después me di a la tarea de meter solicitudes a algunas empresas del puerto de Veracruz de las cuales no tuve una respuesta tan pronto como yo hubiese querido ya que en octubre del mismo año, nacería la primera de mis dos hijas, situación que influyo para tomar la decisión de no dejar pasar la oportunidad que me estaban brindando unos familiares para incursionar como docente en la DGETI. Fue así como de manera prácticamente circunstancial, cuando en Noviembre de 1994 inicio mi labor docente en el C.B.T.i.s. No. 113 de las Choapas Ver; municipio que se encuentra a 5 horas de mi lugar de origen, por lo que tuve que cambiar mi residencia a ese lugar. En enero de 1999 solicité mi cambio de adscripción al C.B.T.i.s. No. 124 del puerto de Veracruz del cual soy oriundo, donde inicialmente no fui aceptado por cuestiones meramente políticas, aproveche tal situación para solicitar una Beca Comisión para realizar estudios de posgrado en el Instituto Tecnológico de Veracruz en la carrera de Maestría en Ciencias en ingeniería Mecánica que posteriormente concluiría en diciembre del 2000 para incorporarme nuevamente a mis labores docentes en enero de 2001.

Quisiera remarcar la gran diferencia que existe entre la materia prima que se maneja en la industria y la que manejamos en las aulas, por ejemplo en la industria la materia prima que se utiliza para fabricar determinado producto debe poseer ciertas características físicas o químicas que generalmente son homogéneas por lo que el proceso de fabricación utilizado para su transformación es el mismo, a diferencia de la materia prima (alumnos) que manejamos en las aulas, los cuales poseen características completamente heterogéneas que hacen que su tratamiento sea más complejo.

De lo anterior pienso que el ser docente implica un gran compromiso con la sociedad ya que somos los responsables de transformar a los alumnos y prepararlos para afrontar los retos que les va sorteando la vida, y al mismo tiempo es motivo de orgullo el poder contribuir a ello.
Sinceramente no me siento ni arrepentido ni frustrado por no haberme incorporado al sector productivo como fue mi idea en un principio por el contrario me siento muy orgulloso de trabajar en la educación media superior y específicamente en DGETI , porque, además de darme la oportunidad de contribuir en la formación de los jóvenes en cuanto a educación tecnológica se refiere, me ha permitido desarrollarme en otras facetas relacionadas con mi perfil profesional como lo es la investigación y desarrollo tecnológico, me ha dado oportunidad de actualizarme constantemente en algo que a mí me llena de satisfacción como son los cursos de actualización tecnológica, en pocas palabras me siento satisfecho por formar parte de una institución comprometida con la ETI (Educación Tecnológica Industrial) y que además está íntimamente relacionada con mi formación profesional.

De las mayores insatisfacciones a las que me he enfrentado al trabajar en la educación es que en algunos casos me he encontrado tanto con autoridades, compañeros docentes así como personal de apoyo a la educación carentes de compromiso con la institución educativa a la cual pertenecemos, ya que por encima de todo están los intereses personales antes que los institucionales. Considero que esta situación ha contribuido en gran medida a que la educación pública en México y en particular la Educación Tecnológica Industrial no esté pasando por una de sus mejores etapas, ya que la realidad dista mucho de lo que pregonamos en DGETI con nuestro eslogan que a la letra dice “Alcancemos el mañana con nuestra propia tecnología”.

Bien, me despido de ustedes y dejo abierta la invitación para sus comentarios, hasta pronto.

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